Usted puede estar pensando: ¿Quién desearía la locura? Y al dudar estaría en el camino correcto sobre esto. Porque la respuesta real es "Nadie" o al menos "Nadie en su sano juicio" y si ese fuera el caso: ¡Esa persona ya tiene lo que quiere! ¿Por qué desearías más? ¿Codicia? ¿Algún hábito raro de acaparamiento? ¿Está aburrido? ¿Aun no escucha esa voz que le dice que coma helado de higo? Tal vez nunca lo sabremos. O tal vez tratar de ser lógico sobre los deseos de un loco es tan loco e ilógico como el deseo en cuestión. Después de todo, el acto de escribir es solamente eso: Estar un poco loco, pero no demasiado. Un escritor siempre está ahí, jugando en la línea delgada que define la realidad y la ficción, la cordura y la locura. Es su trabajo, jugar a ser dios y quien más podria hacer eso? Aquí puedes encontrar historias, cuentos y escritos raros, algunos serán normales, otros buenos, muchos malos, pero todo será eso, un poco loco, pero no demasiado. Sim...
¿Hay acaso un concepto más extraño? ¿Más ilógico? ¿Más hermoso y aterrador? Recuerdo una noche de luna llena. Una fogata mantenía el frío a raya, mientras el vino me daba el coraje que necesitaba para no volver corriendo a tus brazos. Yo era otro, y tú también. Yo era un tonto que se negaba a aceptar su destino, y tú eras la mujer más poderosa del mundo. Huía de ti. No recuerdo cuántos meses llevaba haciéndolo, y estaba agotado, dejando que las llamas acariciaran mi golpeada voluntad, cuando uno de los sabuesos de los dioses me encontró. Por un segundo pensé que tendría que luchar por mi vida, pero en lugar de llevarme arrastrando hasta tus pies, solo se sentó conmigo y hablamos sobre lo aterradora que es la inmortalidad. Él lamentaba saber que, tarde o temprano, perdería a todas las personas que amaba. Yo, que ya había renunciado a mis títulos y poderes, solo lo miré apenado, agradecido de nunca sufrir semejante castigo. Entre los dos terminamos el vino y, antes del amanecer, él se ma...